
El 21-5-2026 celebramos el Seminario sobre los diez años de la Ley 19/2015, que introdujo la propiedad compartida y la propiedad temporal en el Código civil de Cataluña, especialmente como formas intermedias para facilitar el acceso a la vivienda.
En este tiempo, más de 2.000 familias, que conozcamos, han accedido a una vivienda gracias a ellas. Muy significativo es el caso presentado ayer del edificio Venus en el barrio de La Mina, donde se ha desenquistado un realojo por proceso urbanizativo que duraba años, garantizando a las familias, a través de la propiedad compartida, seguir siendo propietarias de sus nuevas viviendas a pesar de sus bajos ingresos. También conocimos experiencias de su uso en el entorno familiar, para incentivar el ahorro y el esfuerzo, y en el comunitario, para garantizar la pervivencia del comercio de barrio.
Pero aún queda mucho camino por recorrer. Las tenencias intermedias están llamadas a superar la dicotomía propiedad-alquiler, que tantos disgustos nos está dando desde 2007, la primera, y desde 2016, la segunda, hasta el punto que las familias hoy no pueden ni comprar ni alquilar. Es necesario generalizar su conocimiento entre la sociedad, los financiadores, los promotores y un mayor interés y uso por parte de la Administración Pública.






